
Los concursos siempre han sido motivo de controversias, suspicacias y demás cotilleos de favoritismo o arbitrariedades. El caso es que, en este sentido, no hay rama del arte que se salve de ser observada con lupa cada vez que propone un concurso; y más aún cuando la recompensa del mismo es en metal.
A sabiendas de esta condición de sospechados de antemano, los jueces del concurso de fotografías de la FotoCAM han tenido el mal tino de escoger como ganadora en el rubro fotoperiodismo, una imagen burdamente manipulada del fotógrafo Javier Arcenillas.
El escándalo, como todo escándalo que se precie de serlo, tiene más de una arista.
Para comenzar, la imagen ganadora, como pueden observar al comienzo de este post, lleva el título de “Integración” y paradójicamente su autor ha escogido des-Integrar a uno de los personajes del cuadro con un grotesco procesado de Photoshop y oscurecimiento del fondo. Para más inri, el personaje desintegrado es una monja; con lo que nos encontramos remitiéndonos (incluso inconcientemente) a épocas oscuras donde algunos sectores de la comunidad eran considerados “desechables” bajo la consigna “del bien común”.
Otra de las aristas de las que les hablaba anteriormente, es la condición ya recurrente del fotógrafo ganador en estas cuestiones de violar las reglas de los concursos. Ha saber: el mismo Javier Arcenillas fue ganador del concurso “El placer de leer 2007″ con esta imagen:
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Sorprendentemente, o ya no tanto, es la misma con la que había ganado el Concurso del Barrio de las Letras de Madrid (Ver en PDF).
Y, para aquellos optimistas que pueden estar pensando que un descuido tiene cualquiera en la vida; este mismo episodio ya habría sido vivido por el mismo protagonista en el XX Concurso Fotográfico Indalecio Ojanguren y el concurso de la CCM 2007, con esta serie fotográfica:
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Ahora bien, si alguien en su profesión va a poner en juego su prestigio por unos cuantos billetes, ¿no debería al menos tener un poco de cuidado y ser menos evidente? O sencillamente Javier Arcenillas piensa que los jurados de los concursos son ciegos o nos deja a todos la incertidumbre de si existe algún arreglo o favoritismo en este tipo de concursos, porque, ¿a quién se le puede escapar el brazo de la monja sobre el hombro del segundo niño de la derecha y además tapando en parte el cuerpo de la primera niña?
Para concluir, los invito a dar un vistazo a las “12 reglas básicas de un fotógrafo” que tiene incluidas Javier Arcenillas en su sitio web. Parece ser que a él mismo se le ha olvidado utilizar para su vida profesional unas cuántas de estas reglas, sobre todo la número 8.
Sería bueno recordárselo, y decirle que donar un premio mal habido a una ONG no borra una repetida actitud de falta de ética profesional de un plumazo, ¿o deberíamos decir de un flashazo?
Fuente: Microsiervos | Imagen: Foto 36













